Catedral Primada de Colombia


Fray Domingo de las Casas en una modesta capilla de paja y ante un estandarte que reposa en la Catedral, celebró la primera misa el 6 de agosto de 1538, en el lugar donde se pusieron las primeras piedras para la construcción de una iglesia. El lugar fue denominado por los conquistadores españoles como Nuestra Señora de la Esperanza.
En 1553, se tomó la decisión de construir un templo en paredes de tapia y ladrillo, según disposición del Cabildo, para lo cual se convocó a una licitación pública. En 1560, a la víspera de su inauguración se derrumbó el techo de la construcción.[3]

Catedral (izq.), Casa del Cabildo Eclesiastico, Capilla del Sagrario (centro), Palacio Arzobispal (derecha).
Doce años después, Fray Juan de los Barrios, primer Arzobispo de la ciudad, trajo sobre sus hombros la primera piedra para una nueva Catedral, dando así ejemplo a todos sus compañeros y fieles, quienes siguiéndolo lograron almacenar una cantidad considerable de piedras para su construcción. La obra se inició en 1572, en el mismo lugar, con las mismas condiciones que la anterior, es decir con tres naves, pero con un detalle adicional en el que se le añadieron cuatro capillas formando una cruz.
La obra culminó en 1590, con la capilla mayor cubierta así como los arcos, pero quedando pendiente en su construcción, las cuatro capillas laterales y las tres naves, para 1678 se concluyó la torre. Esta nueva Iglesia, tercera construcción de la Catedral fue notable por la riqueza de su culto y por su capilla musical, hacia 1785 como consecuencia de algunos terremotos y el paso del tiempo se toma la decisión de derribarla parcialmente.
Al iniciar el siglo XIX por nombramiento efectuado por el canónigo Francisco Caycedo, arzobispo de Colombia, se designó como arquitecto para la reconstrucción de la Catedral al fraile capuchino Fray Domingo de Petrés, el cual estaba ampliamente influenciado por las tendencia neoclásica reinante en esa época de la historia y que determinó el estilo de la reconstrucción de la Iglesia, Fray Domingo, de origen español, hijo de albañil, llego a Santafé de Bogotá en 1792, para ejercer su oficio de arquitecto, comenzando la obra de la nueva catedral el 11 de febrero de 1807.[4] Se le ha considerado como uno de los arquitectos más representativos del nuevo reino de Granada, entre otras obras se destaca el Observatorio Astronómico de Bogotá, la Catedral de Santa Fe de Antioquia y la Iglesia de San Miguel, en Guaduas.
Cuando muere Fray Domingo en 1811, continua las obras Nicolas León quien las logra concluir. Posteriormente en el año 1943 se realizaron obras adecuación y mejoramiento. Las mayores reformas se realizaron con motivo del Congreso Eucarístico Internacional de 1968 y la visita del papa Pablo VI cuando el presbiterio se amplió hasta el crucero y el altar se ubicó bajo la cúpula.[5

Panorámica de Bogotá